Fénix

¿Ves mi caída?

Pudiste tirarme,

pero nunca derrumbarás

a esta guerrera.

El tropiezo

no es más una batalla

que en el balance final

no quedará.

Infligiste la herida

más profunda posible

y esa alma de niña

se recuperó.

De las trizas caídas

construí un par de alas

que hoy surcan universos

donde no llegarás.

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Borrador 1.0 (“in-prensentable”)

A mí se me hace que por ese huequito en la pared se salen mis pensamientos.

(en qué pienso: cómo podría ser la escuela)

Lo que sí es que por el huequito se meten las miradas. Como la del “b” cuando venía a buscarme. Un día andaba él dando vueltas por allá y nuestros ojos se juntaron. Yo creo él ya sabía que soy del maistro, pero pos no le importó. O a lo mejor eso fue lo que le gustó. El chiste es que a la salida ya me andaba esperando.

  • Tú eres el Juan Diego, ¿edá?
  • Ey…
  • ¿Y a poco no te gustaría traer un coche como el mío?

Pos claro que me gustaría. Pero pos no se lo iba yo a decir así tan fácil. Qué querría a cambio de darme un coche, habría preguntado mi amá. Pos sicierto, ni modo que me lo diera gratis.

No le gustó a mi amá ver al “b” dando vueltas como zopilote alrededor de la escuela para esperarme a la salida. Hasta ella misma empezó a venir a plantarse allá juera, qué le hacía que dejara la casa sola, con tal de espantar al “b” y a sus amigos. Le preocupaba que no me fuera yo a juntar con esos muchachos, decía. Pos yo digo que no están tan mal esos muchachos si hasta andan en carro. Dicen que sicierto que te empiezas a juntar con ellos, casi lueguito luego te puedes comprar tu carro tú también. Pero pos ‘ora que la escuela ya va a acabar hasta la tarde ya ni voy a tener tiempo de juntarme con ellos.

También por eso está re contenta mi mamá.

(A lo que viene mi mamá a la escuela. La comadre coordinará comedores. Mi mamá recibió una oferta de empleo pero no la pudo tomar por falta de disponibilidad de horario).

(Mi hermana saliendo de la escuela se va a ayudarle a mi mamá a cocinar)

(Narración de lo que supo de las escuelas cuando fue a visitar a sus primas a otra comunidad).

A ver sicierto que la escuela entra al programa. Como dice mi papá, cómo le van a hacer para llegar hasta acá.

(La inaccesibilidad. La narración de la trayectoria. Cierre con la imagen de un grupo llegando a pie, quizá como flashback de cuando llegaron a registrar evidencias de la situación de la escuela).

Apnea

Una canción también es un medio de transporte.
Si no lo crees así, ven a explicárselo a mis lágrimas
que no me dejan ver si de verdad estás aquí.

Por algo hay instrumentos de percusión
y no de agua.
Necia de mí, a quien no bastó palpitar contigo,
quise una inmersión total.

Esta vida

Se nace sabiendo vivir

se muere sin comprender la vida.

Yo en esta vida aprendí a ser humana

hasta el punto del arrepentimiento.

He aprendido

que el sentimiento es una ebullición que se derrama por los ojos,

que la culpa es la loza más pesada,

que el único miedo más grande que a perder a mi padre

es perder a mis hijos

(porque a mi madre no la perderé nunca

y mi compañero es parte de mí misma).

He sentido

el rencor que obscurece los colores,

la desesperanza que aniquila al futuro,

la pasión que levanta del suelo,

el amor que mueve al mundo.

Si quieres vivir, sabe

que la gente es capaz

de los destrozos mas desalmados

y las creaciones más sublimes.

Que hay inventos del hombre que pueden salvar a miles

y se usan para destruir a millones.

Que un solo niño tirado a la basura al nacer

vale por todas las razones

para acabar con este mundo y esta vida.

 

Locomoción

Una canción también es un medio de transporte.

Si no lo crees así,
ven a explicárselo a mis lágrimas
que no me dejan ver
si de verdad estás aquí.

Caravana con sombrero ajeno (3)

La situación actual de Honduras y la postura de México ante los migrantes convergen con la llegada masiva de más de 4 mil personas en caravana que llegaron a la frontera con Guatemala el pasado 19 de septiembre.

3. La caravana

La caravana partió con varios centenares de migrantes de San Pedro Sula –presuntamente coordinada por un exdiputado de oposición quien fue detenido en Guatemala- rumbo al sur de la frontera con Estados Unidos el pasado 13 de octubre, sábado. San Pedro Sula es una de las ciudades más peligrosas del mundo y la más peligrosa de Honduras, segunda de este país por su número de habitantes. Los migrantes viajaron hacia el oeste, rumbo a la capital guatemalteca, en miras de recorrer los aproximadamente 250 kilómetros que mide Guatemala a lo ancho. Llegaron unos días más tarde, donde fueron ayudados por guatemaltecos y hondureños que les obsequiaban alimentos y bebidas. Prosiguieron su marcha y el viernes 19 de septiembre, casi una semana después de su partida, llegaron a la frontera entre México y Guatemala.

De acuerdo con la Secretaría de Gobernación, entre el 19 y el 21 de octubre poco más de mil centroamericanos ingresaron al país por la vía legal. Son solo ocho los puntos de control en el total de 573 kilómetros que dividen nuestro país del vecino del sur. Aunque la caravana del pasado fin de semana se concentró en un solo puente, resulta imposible saber cuántos más pasaron cruzando el río Suchiate o por cualquier otro punto.

No obstante el principio de no devolución, más de un centenar de migrantes fue repatriado, según aseguran las autoridades, voluntariamente. El escenario es similar al que denuncia Amnistía Internacional cuando afirma que México viola reiteradamente el principio de no devolución.

Tanto los que entraron legalmente como los que ingresaron al país con desconocimiento de las autoridades mexicanas, después de su estancia en Ciudad Hidalgo, Chiapas, fueron a Tapachula, donde estuvieron el lunes 22 de octubre. El martes 23 descansaron en Huixtla. Entre miércoles 24 y jueves 25 han salido rumbo a Pijijiapan, siempre en Chiapas. Todo el territorio nacional les separa de su destino final.

La caravana de octubre de 2018 está compuesta por civiles -en su mayoría- hondureños y parece diferir del flujo migratorio habitual¹ en cuanto a su composición demográfica. El porcentaje de mujeres, niños y ancianos que viajan en ella es considerablemente superior.

La cantidad de personas es difícil de estimar. Se habla de un número inicial que contrasta entre un par de centenas y algunos miles. Seguramente centenares más se incorporaron a su paso por Guatemala, pues los cálculos del grupo a la llegada al puente fronterizo era de unas 4 mil personas. La ONU ha llegado a mencionar la cifra de 7 mil. A la ecuación no solo hay que adicionar a quienes se integran, sino restar a los que aparentemente desistieron al llegar a México y regresaron a su país de origen. Se sabe que de manera natural varios se separarán de la columna principal a lo largo del trayecto en México, de tal manera que el número de personas que lleguen simultáneamente se vea considerablemente reducido. En cualquier escenario estamos hablando de miles de centroamericanos trasladándose a través del territorio nacional en unos cuantos días.

Amén del número de migrantes que la compone, la caravana se distingue por la atención mediática que ha recibido. Los reflectores han servido para dar visibilidad a los graves conflictos que se viven en países centroamericanos. Parafraseando a Robles Maloof, se trata de una emergencia humanitaria. El siguiente paso para los mexicanos es canalizar esta consciencia en acción, con la solidaridad que nos caracteriza y la excelente respuesta que somos capaces de dar en situaciones de emergencia.


¹ Dadas las características inherentes al fenómeno migratorio, resulta sumamente complicado obtener datos fidedignos de los migrantes que habitualmente pasan por territorio mexicano rumbo a los Estados Unidos con la intención de cruzar como indocumentados.

Caravana con sombrero ajeno (2)

Algo sabemos sobre la situación en Honduras y de los hondureños. La otra cara de la moneda comienza con la perspectiva de México ante la migración.

2. Postura de México

En materia de migración México suele ser origen de migrantes más que destino. Pero la situación que ha recibido los reflectores de prensa y redes sociales desde hace algunos días, es la de la caravana de miles de hondureños que llegan a nuestro país con la intención de pasar hacia nuestro vecino del norte. Las leyes mexicanas, que hacen una distinción entre migrante y refugiado, se enfrentan al reto de ser llevadas a la práctica.

La política migratoria de México contempla la despenalización de la migración y la garantía de los derechos humanos.

Desde 2008 la migración está despenalizada. Aun quienes incurran en la migración irregular, son considerados simples infractores de disposiciones administrativas. Todos los migrantes son sujetos de derechos independientemente de su situación migratoria. La Ley de Migración protege a los migrantes garantizando su derecho a la salud, educación y acceso a la justicia aunque su ingreso al país haya sido de forma irregular.

De acuerdo con el artículo 37 de la Ley de Migración¹, los requisitos de entrada a hondureños consisten en mostrar el documento nacional de identidad, contar con un pasaporte vigente y tramitar una visa.

El costo del pasaporte por tres años en Honduras es de unos $700 MXP (883 lempiras). A un empleado que gane el salario mínimo promedio² le implicaría pagar 10 días de su salario el poder costear el pasaporte más económico.

Ahora bien, la misma legislación distingue lo que son migrantes de los refugiados. Los refugiados pueden recibir autorización para ingresar al país sin cumplir alguno de los requisitos contemplados por el artículo 37 en caso de que expresamente soliciten el reconocimiento de su condición, según contempla el artículo 42³ de la Ley de Migración. Existe además la Ley sobre Refugiados y Protección Complementaria y Asilo Político, que se rige -entre otros- por el principio internacional de no devolución. Según el artículo 13 de dicha Ley, “La condición de refugiado se reconocerá a todo extranjero que se encuentre en territorio nacional, bajo alguno de los siguientes supuestos:… II. Que ha huido de su país de origen, porque su vida, seguridad o libertad han sido amenazadas por violencia generalizada, agresión extranjera, conflictos internos, violación masiva de los derechos humanos u otras circunstancias que hayan perturbado gravemente el orden público”.

Históricamente México ha recibido migraciones importantes de refugiados generados por las  dictaduras española, chilena y argentina.

En la caravana hay tanto personas que ante la ley mexicana son considerados como migrantes, como refugiados, siendo estos últimos quienes pidieron formalmente asilo en esta condición al entrar por la frontera con Guatemala.

La magnitud de la caravana de migrantes (o de refugiados) de octubre de 2018 puede dimensionarse conociendo las cifras del flujo migratorio habitual en nuestro país. Se estima que el número de personas en tránsito hacia los Estados Unidos puede llegar a los 400 mil anuales. De ellos, menos del 1% registra su entrada de manera legal.

El 19 de octubre llegaron al puente fronterizo Dr. Rodolfo Robles en la frontera sur aproximadamente 4 mil 500 personas provenientes de Honduras. Se espera una segunda oleada en las próximos días. Tenemos, como Nación, una invaluable oportunidad de llevar a la práctica la postura humanitaria que está tan bien plasmada en nuestra legislación.


¹ “Artículo 37. Para internarse al país, los extranjeros deberán: I. Presentar en el filtro de revisión migratoria ante el Instituto, los documentos siguientes: a) Pasaporte o documento de identidad y viaje que sea válido de conformidad con el derecho internacional vigente, y b) Cuando así se requiera, visa válidamente expedida y en vigor, en términos del artículo 40 de esta Ley; o c) Tarjeta de residencia o autorización en la condición de estancia de visitante regional, visitante trabajador fronterizo o visitante por razones humanitarias. II. Proporcionar la información y los datos personales que las autoridades competentes soliciten en el ámbito de sus atribuciones. III. No necesitan visa los extranjeros que se ubiquen en alguno de los siguientes supuestos: a) Nacionales de países con los que se haya suscrito un acuerdo de supresión de visas o que no se requiera de visado en virtud de una decisión unilateral asumida por el Estado mexicano; ley de migración – 43 b) Solicitantes de la condición de estancia de visitante regional y visitante trabajador fronterizo; c) Titulares de un permiso de salida y regreso; d) Titulares de una condición de estancia autorizada, en los casos que previamente determine la Secretaría; e) Solicitantes de la condición de refugiado, de protección complementaria y de la determinación de apátrida, o por razones humanitarias o causas de fuerza mayor, y f ) Miembros de la tripulación de embarcaciones o aeronaves comerciales conforme a los compromisos internacionales asumidos por México”.

² El salario mínimo promedio al mes en Honduras es de 8.910.71 lempiras, esto es, aproximadamente $7,000 MXP. Cabe mencionar que el salario mínimo en dicho país está tabulado por rubro, siendo el menos oneroso de 6,147.43 lempiras al mes, $4,893.30 MXP.

³ “Artículo 42. La Secretaría podrá autorizar el ingreso de extranjeros que soliciten el reconocimiento de la condición de refugiado, asilo político, determinación de apátrida, o por causas de fuerza mayor o por razones humanitarias, sin cumplir con alguno de los requisitos establecidos en el artículo 37 de esta Ley”.